Hambre…

Hambre. Knut Hamsun y Martin Ernsten.

El tercer jinete, nada más negro que el hambre.

Lo de la popularidad de los escritores escandinavos no viene de ayer. Si nos vamos al final de XIX o principios del XX, tenemos al renovador dramaturgo Henrik Ibsen, a la Premio Nobel  Sigrid Undset o al también galardonado con el Premio en 1920 Knut Hamsun.

A pesar de que lo que nos ocupa aquí es la adaptación al cómic de Martin Ernsten, me gustaría destacar la importancia de la figura del novelista noruego.

Hambre fue una de las primeras novelas de este pionero de la literatura psicológica, que empleó técnicas como el monólogo interior, usado también las conocidas obras de Virginia Woolf, James Joyce o Marcel Proust. Ha supuesto una influencia importante para escritores tan relevantes como Franz Kafka, Stefan Zweig o Hermann Hesse. Autores claves para la novela americana como  Paul Auster, John Fante o Charles Bukowski han reconocido o agradecido su influencia. Este es el calado de Knut Hamsun.

El título de la obra sintetiza claramente la idea principal: el autor sufre un hambre atroz en Cristianía (el anterior nombre de Oslo). Ingiere alimentos en las escasas oportunidades que tiene de que algún periódico esté interesado en publicar sus escritos. Cuando la situación se recrudece se ve obligado a empeñar sus exiguas propiedades (hasta unos botones). La historia consiste en un relato en primera persona, en donde el personaje refiere los infortunios que padece por culpa de la falta de un trabajo estable, una situación que asumimos generalizada en la ciudad en esa época.

Ahora bien, el protagonista padece esa hambre atroz y la falta de dinero como una circunstancia más de su vida, no le resta un ápice de su ilusión por escribir o de experimentar sensaciones. Al mismo tiempo que a medida que pasamos las páginas en blanco y negro con desoladora inquietud y congoja por su sufrimiento, somos testigos de su ímpetu y falta de reflexión; sus ensoñaciones son los momentos en los que el dibujante introduce el color y deforma la figura para reflejar precisamente ese distanciamiento con la realidad.

Esa inestabilidad emocional queda evidenciada por ejemplo en esas series de transformaciones en los que el dibujante transforma al personaje principal sin nombre en un personaje caricaturesco fuera de la realidad. También se introduce el color en las viñetas que reflejan unas ensoñaciones amorosas que más parecen fruto del delirio y la falta de alimento que otra cosa. 

Desde el primerísimo momento, sólo dos páginas, captas el sentido y la crudeza de la historia. Sin duda es un trabajo genial que funciona realmente bien y con una edición de lujo. Quizá cuando hablamos de las novelas gráficas nos fijamos mucho en la edición física. La editorial Nórdica se ocupa siempre de que la parte artística quede expuesta como se merece.

Las obras que destacamos son las que cuando acabas de leer la última página en vez de cerrar definitivamente vuelves a empezar a pasar las páginas desde el principio. Tiene algo de mágico comprender y asimilar la historia sin necesidad de leer los textos. Una obra indudablemente recomendable que se te queda en la cabeza largo tiempo.

Nacho GO

Premio Brage 2019
Hambre
Knut Hamsun
Martin Ernstsen
Sult
Traduce Cristina Gómez-Baggethum
Edita Nórdica
ISBN: 978-84-18451-31-7
Tamaño: 21 x 28 cm.
Encuadernación: Cartoné
25€

2 pensamientos en “Hambre…

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