Skip…

Skip. Molly Mendoza.


Algo tiene esta portada para que llame tanto la atención en la mesa de novedades.  Te obliga a detenerte para fijar tu atención y hacer una interpretación de lo que tienes delante de tus ojos. En un ambiente irreal dos personajes se sumergen como en una búsqueda, una inmersión onírica; y eso es lo que es esta gran novela gráfica, una auténtica inmersión en un mundo sólo imaginado y posible en un sueño.

El efecto que provoca el ojearlo es como de algo inconexo y no uniforme, todo lo contrario que produce su lectura. Una lectura pausada que te va llevando de un mundo a otro en situaciones inverosímiles. Una obra auténticamente hipnótica con un nivel artístico altísimo. El nivel gráfico es apabullante y subyuga el nivel textual. Es mucho más relevante darte cuenta de la manera en la que la autora consigue que te detengas en una escena, cómo es capaz de ralentizar tu propio ritmo de lectura, acelerarla o de que vuelvas a atrás para dar una última mirada a una página y una distribución de las viñetas que me dejó realmente hechizado.

Creo que es la primera vez que me pasa algo similar. Que la impresión de ojearlo y leerlo sea tan sumamente diferente. Una novela que crea unas sensaciones puras.

La trama no es muy compleja, lo veo más como un estribo desde donde desplegar una obra apasionante y turbadora. Un niño llamado Bloom se encuentra en otro mundo con un ser de nombre Gloopy, alguien risueño, a pesar de no ser aceptado por su sociedad. Ambos encuentran en el otro, un deseado individuo afín. Así que viajan de mundo en mundo, saltando de dimensión en dimensión y se van encontrando con seres y circunstancias cada vez más extravagantes. Un viaje que en realidad les sirve para enfrentarse a sus miedos y sus realidades, a viajar lejos para encontrarse a sí mismos.

Es importante señalar la nota de la editora que leemos antes de empezar: “la autora ha creado este libro usando lenguaje no binario y en la edición en castellano hemos decidido mantenerlo por respeto a su obra. Hemos optado por la grafía “x” para representar de manera más inclusiva la diversidad de identidades, evitando las formas tradicionales enmarcadas dentro del binarismo mujer/hombre” Utilizar esa grafía como herramienta para representar el lenguaje inclusivo de la autora me ha parecido muy interesante.

Aunque el resumen de la trama suene a algo ya visto y leído: viaje, cambio, temores y aprendizaje, el punto de vista y la representación gráfica me ha parecido muy original y con una unidad narrativa sostenida, principalmente, por el talento para presentar una relación de imágenes subyugadoras.

Nacho GO

Skip
Molly Mendoza
Traducen Esther Villardón y Clara Morales
Edita Dibbuks
ISBN 978-84-17294-88-5
Dimensiones 19,5 x 26,4 cm.
Enciadernación: Tapa dura
168 pág.
25€

En las últimas entradas…

El mapa fantasma…

El mapa fantasma
Steven Johnson
Traduce Cristina Mbarichi Lumu
Edita Capitan Swing
Un libro que nos anima a no tener miedo al futuro, porque estamos haciendo las cosas bien, el futuro es la concentración en las ciudades y la confianza en la ciencia. Sigue leyendo

Tributo a Blenholt

Tributo a Blenholt
Daniel Fuchs
He disfrutado muchísimo de esta novela, de su ruido, de las ilusiones rotas y cumplidas de sus personajes, de la sensación que generan los falsos mitos, de la amistad que se respira en el fondo de esta comunidad tan caótica, de todo. Sigue leyendo

3 pensamientos en “Skip…

  1. Huy, lo del lenguaje binario no me gusta nada, aunque entiendo la decisión de la editorial. M has causado curiosidad, si lo veo en la librería le daré un vistazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s