Una dirección equivocada…

… de Elizabeth Daly.

Henry Gamadge, el detective bibliófilo.

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Traducido por:Raquel García Rojas
Sello:Siruela
Colección:Libros del Tiempo
ISBN:978-84-16964-20-8
Edición: 2017
Encuadernación:Cartoné
Páginas:232
Dimensiones:145 x 215 mm
Tema:Clásicos Policiacos
19,85 €

Sinopsis

Si nos situamos en una elegante mansión inglesa, hogar de varias generaciones formadas en la Universidad de Oxford, donde de pronto alguien aparece asesinado misteriosamente, tendremos la quintaesencia de la novela policiaca clásica. Pero si resulta que los herederos estudian en Yale y la propiedad se encuentra en Nueva York, con seguridad nos hallaremos ante su distintiva variante estadounidense, creada por Elizabeth Daly en los años cuarenta.

Una dirección equivocada transcurre en Manhattan, donde el singular detective Henry Gamadge —escritor y bibliófilo experto— recibe unos extraños anónimos que parecen sugerir que algo macabro sucede en el conservador hogar de la familia Fenway… Además de su bien resuelta trama, que satisfará a los puristas del género, lo que dota de un halo especial a esta novela es su aguda mirada sobre la psicología de los personajes, pues no en vano se considera que Daly siguió la estela de Edith Wharton al ofrecer en sus obras una reveladora semblanza de la sociedad de su época.

La autora

Elizabeth Daly escribió una serie de dieciséis novelas sobre las investigaciones de Henry Gamage, un rico caballero de Nueva York que interesado en los misterios asociados con manuscritos y libros antiguos. Su posición económica le permite dedicar su tiempo de ocio a la literatura y la resolución de temas criminales.

Daly nació el 15 de octubre de 1878 en la ciudad de New York. Era la hija de Joseph Francis Daly, juez en el Tribunal Supremo del Condado de Nueva York, y sobrina de Augustin Daly, dramaturgo y productor. Asistió a la escuela de la señorita Baldwin en Bryn Mawr y recibió su licenciatura de la Universidad de Bryn Mawr en 1901 y un doctorado de la Universidad de Columbia en 1902. Fue profesora de francés e inglés en Bryn Mawr College hasta 1906. Durante este período produjo teatro amateur, y tuvo tiempo para leer mucho y escribir.

Elizabeth Daly tuvo un interés permanente en el misterio y le gustaba mucho la ficción detectivesca, sobre todo, de Wilkie Collins. Comenzó a escribir a los 16 años, y publicó en prosa y en verso en varias revistas. En la década de 1930, intentó escribir novelas de detectives, pero no alcanzó el éxito hasta 1940, cuando ya tenía 62 años. Escribió 15 novelas más con Gamage de protagonista y otra novela que no corresponde a la serie. En 1960, Elizabeth Daly recibió un premio Edgar por el conjunto de su trabajo. También se dice que ella era escritora de misterio estadounidense favorito de Agatha Christie. Falleció en St Francis Hospital en Long Island el 2 de septiembre de 1967.

Mis impresiones

Esta novela es la séptima de la serie, escrita en 1944 y ambientada en esa misma época. Es claramente una novela de misterio en la que lo importante son las argucias del crimen cometido. A pesar de que sabemos la época y que estamos en plena segunda guerra mundial, con todas sus restricciones, y en plena ciudad de Nueva York, el tono de la novela nos retrotrae constantemente a la Inglaterra de las novelas de este género.

Por descontado, con esto no quiero decir que la trama no haya resultado verosímil, si no que, aparte de la novela negra, el hard boiled americano, había otra realidad en EE.UU.

“Schenck empujó una bola de papel arrugado desde el otro lado  de la mesa.

—El problema —dijo— es que no te llega el correo. Gamadge cogió aquel gurruño y lo estiró. Resultó ser un sobre beis de buena calidad, dirigido con pulcras letras de molde al Sr. Blake Fenway, de la Setenta Este. En la esquina superior izquierda  estaba  impresa  la  dirección  de  un  establecimiento  comercial: «J. Hall. Libros raros y singulares», y a la derecha el sello y su correspondiente matasellos, fechado el 29 de enero.”

Con este comienzo la autora nos aporta muchos datos. Tenemos al detective, al policía, el lugar de los acontecimientos que se van a desarrollar, la dedicación a la bibliofilia de Gamadge, e incluso la persona que servirá de excusa para el inicio de las investigaciones. Todo un despliegue de síntesis.

Uno de los detalles más interesantes en esta novela es ni el lector ni el propio detective sabe quién es el cliente. Se le hacen llegar una serie de mensajes anónimos, pero desconocemos su procedencia. Es tan interesante ir descubriendo tanto lo que está pasando como la víctima o el criminal. Esto es lo verdaderamente espectacular de la obra.

Gamadge, que parece más un caballero inglés que un neoyorquino, es un detective aficionado entregado por completo al juego. La traducción más literal del título original sería algo así como Una flecha apuntando a ningún sitio, algo que como título no tendría mucha fuerza, pero que nos da la clave del aspecto más relevante de la trama: la desorientación general en la que nos sitúa la autora y cómo va poniendo ante nuestros ojos todos los elementos para que el giro final nos deje con la sensación de haber leído una gran novela de misterio.

La trama me ha parecido impecable y la elección de los personajes muy peculiar porque, al mismo tiempo que son muy diferentes entre sí, no funcionan como arquetipos y son muy creíbles. Gamage en un detective sagaz que va por delante de los demás aunque al mismo tiempo sabe echar mano de sus ayudantes o de las fuerzas policiales cuando lo estima oportuno. Ante una realidad caleidoscópica, las versiones se entremezclan y las sospechas se entrecruzan. Los personajes se enfrentan y dudan unos de otros, al igual que nosotros, como lectores, hacemos nuestras propias elucubraciones. Desaparece un grabado y se van tomando forma las acusaciones y las motivaciones toman cuerpo. La tensión surge.

Esta novela forma parte de la subcolección de Clásicos Policíacos dentro de la colección de Libros del Tiempo. Esta es la séptima de una serie tremendamente interesante por la selección de obras y por su tratamiento tan diferente dentro del género. El hecho de que se haya escogido esta para su publicación en la colección y no comenzar por la primera muestra claramente que no es necesario leer las anteriores para disfrutarla, de todas formas espero que esta autora repita en la colección para poder leer otros libros del detective bibliófilo.

Nacho GO 

 

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4 pensamientos en “Una dirección equivocada…

  1. Hola!
    La verdad es que este libro con tu reseña me a llamado la atención pero no se si es lo mio. Esto de la novela negra, o es Conan Doyle o no se yo! haha
    Por cierto, tienes un blog magnifico, me he estado paseando un buen ratillo y es genial! 🙂
    Nos leemos!

    Me gusta

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