Cuando nos repartimos los bares…

… de Teresa Mateo.

“Cuando nos repartimos lo bares” habla de eso que el propio título explica: de ruptura sentimental. De ese jodido infierno que todos hemos tenido que sufrir alguna vez: el saber que los lugares comunes harán daño y deberemos desprendernos de ellos si queremos seguir adelante, esos bares donde fuimos felices y que tendremos que repartirnos para no encontrarnos. Habla de esa difícil carretera hacia el olvido que tendremos que atravesar sin luces para lograr reconstruir de nuevo nuestra vida y nuestro ser. Pero Teresa Mateo no cae en el sentimentalismo ni la ñoñería en la que es tan fácil incurrir al hablar de desamor. No, ella encara los poemas con un fino humor desencantado, se ríe del dolor y de ella misma, se distancia de su propia tristeza para vencerla, ahogarla, darle patadas.

teresa_mateo

Nº de páginas: 112 págs.
Dimensiones: 13 x 18 cm
Editoral: FRIDA EDICIONES
Autor: Teresa Mateo
Diseño e ilustración portada: Cristina Reina
Diseño y maquetación textos: Cristina Reina
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978-84-943989-4-0

Cuando nos repartimos los bares es un poemario que trata de despedidas, de rupturas y de cómo una separación hace que te plantees el pasado, el presente y el futuro.

Lo primero a lo que nos acercamos en esta pequeña publicación es al prólogo que Pedro Andreu ha escrito para presentarnos cómo surgió la relación entre él y la autora del esta colección de poemas. Todo nació a través de twitter… Una vida en formato de 140 caracteres sobre la peculiar forma que Teresa Mateo tiene de recorrer una vida con un estilo “entre tierno, lírico y divertido, que mostraba retazos de cotidianidad…” dice Andreu y que me llevaron directamente a visitar el perfil de la misma.

A partir de ese prólogo nos sumergimos en unos versos con gran carga de realidad y que aportan diferentes formas y situaciones en las que las rupturas emocionales y el olvido se presentan. La autora tiene una sensibilidad que emociona en sus estrofas y que sin duda cualquier lector será capaz de verse reflejado en algunas de ellas.

La intención era clara
reducir tu recuerdo a cenizas.
Antes de esparcirlas
debí tener en cuenta
la dirección del viento.

El poemario está dividido en ocho apartados en los que paseamos por el amor, el desamor y la pérdida de aquella persona que complementa tus días de manera que ese amor se transforma en enfado y rencor y da paso a la soledad que se siente cuando un trozo de ti se volatiliza de la noche a la mañana, de cómo sobreponerse a una nueva vida en la que uno se encuentra solo dispuesto a empezar de cero. Todo esto conforma una colección de poemas que están ordenados de manera natural en el orden en el que os propongo este paseo que yo he recorrido siendo partícipe de todos los estados que una relación produce desde la ilusión de un comienzo hasta la difícil separación y reconstrucción de una nueva vida.

Los poemas que más me han gustado son aquellos en los que no se ve claramente que su naturaleza sea el resultado de una historia amorosa sino que se pueden adaptar fácilmente a cualquier pérdida sin que necesariamente sea relacionada con el desamor… Quizá todos estamos más acostumbrados a perder personas a nuestro alrededor y seguramente sea más fácil hacer tuyas esas estrofas.

Lo peor de tener que olvidarte
no es el “no puedo dormir”.
Lo peor de tener que olvidarte 
es el “me despierto y no estás”
con una alarma que me lo recuerda cada cinco minutos.

Al final de este pequeño librito nos encontramos con otro trocito de Teresa Mateo, ese trocito que encandiló a Pedro Andreu y que no son más que una colección de aquellos tweets que lo hipnotizaron durante media hora… Son tweets de esos que te activan el retweet porque tienen esa pizca de originalidad y realidad que el mundo necesita.

¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar la venda de los ojos?

Teresa Mateo nació cuando se estrenaron los Gremlins, el día de “nada que celebrar”, excepto su cumpleaños. Fue en Murcia y seguramente ese día tampoco llovía. Nunca usó chupete. Le gustan las mandarinas, los gatos y los bares con los que se quedó. Le da pánico hacer planes. También los Gremlins. Si es desordenada es solo porque no sabe dónde meter lo que no le cabe en la cabeza y se niega a que se instale en el corazón. Las cosas que no le cuadran le “circulean” hacia adentro, se le enredan en resquicios astillados, le escuecen, la golpean, le escupen, la retuercen, la arrancan, la empujan, la laceran; y lo escribe porque no puede gritar más fuerte. Actualmente vive en Madrid, con sus sueños.

Así se presenta en la solapa de la publicación bajo la mano de Frida, en primera persona… Me he tomado la libertad de transformarla en tercera… Porque ahora la conozco un poquito más.

“Nos vemos en los bares. Y si eso los cerramos todos” dice Andreu… Yo también lo digo… ¿Por qué, no?

Eris

Anuncios

5 pensamientos en “Cuando nos repartimos los bares…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s