La dueña del Hotel Poe…

… de Bárbara Jacobs.poridentidad

ISBN : 978-84-16259-52-6
Julio 2016
Idioma : Español
NumeroPaginas : 408
Coleccion : FICCIONES
22,50 €

Me contaron que era un libro difícil. Me asusté.
Me contaron que había que leerlo con paciencia y constancia. Así lo hice.
Me contaron que no era un camino fácil. No lo fue.
Me contaron que sería un excelente camino. Lo ha sido.
Me contaron que al final recogería el fruto. Lo recogí.

Y ahora vengo a contároslo yo…

La dueña del Hotel Poe es una novela que se va contando a sí misma a medida que nos adentramos en ella y nos hace partícipes de lo que dio pie a la misma y cómo se convirtió en lo que ahora podemos disfrutar en nuestras manos. Todo esto lo hace de manera que la autora se desdobla en varias voces narrativas cambiando según sea el escenario en el que nos encontramos.

La historia comienza conociendo a una prestigiosa escritora y su sobrina Alegra, también escritora, pero con tantos miedos que tiene que ser su tía la que la anime a publicar sus obras. De ahí que se embarquen en una aventura en la que ambas deben escribir un best seller en tan solo nueve días empujando a Alegra, tremendamente inconformista y minuciosa, a que olvidara todo lo aprendido de literatura y que se dejara llevar. El experimento debían hacerlo escribiendo cada una en su zona de confort y en sus horarios destinados a tal efecto.

La prestigiosa escritora decide que el tema escogido para la suya será recuperar el Hotel Poe, donde habitaba la historia de su familia, comprado por su abuelo paterno en la década de los 50 y en el que nunca había podido dejar de pensar. Y a partir de ahí Bárbara Jacobs da comienzo a lo que ha sido La dueña del Hotel Poe.

Con tan solo una breve novela dentro de esta novela da el pistoletazo de salida a una historia que está compuesta por una gran cantidad de recursos entre los que encontramos diversos textos ensayísicos y fragmentos de un diario personal con los que es fácil intuir tanto su personalidad como las bases de su inspiración. A través de las páginas nos transmite cómo se forja La dueña del hotel Poe evocando sus sueños, inquietudes, deseos, ideas y hasta sus etapas de sequía literaria. Y cómo se maravilla al pensar en autores como Borges que escribía sin vacilación, a mano, en una libreta, como si le dictara una mente perfecta sin cometer errores ni incoherencias de manera que ese manuscrito podría haber sido inmediatamente impreso.

Nuestra dueña del Hotel Poe decide planear una fiesta para celebrar el aniversario del hotel y mediante cartas y correos electrónicos hace partícipes de su idea a personas reales, incluyendo tanto las cartas que ella les escribe como las respuestas de los invitados de tal forma que la novela se transforma en una ficción/no ficción epistolar de la que también nos hace partícipes y sus dudas sobre si es buena idea o no se convierten en algo tuyo. Su tremenda implicación en llegar a la meta nos da una idea de la complicada personalidad de esta mujer que no ceja en su empeño de conseguir su propósito: descubrirse a sí misma reconociendo lo que era y desprendiéndose de lo que hasta ahora debía ser.

Su caso fue el de una condenada a cadena perpetua que por sus propios medios logró su liberación, la inválida que autónomamente logró levantarse y andar, una Lázara resucitada, que por sus propios medios logró vencer la atadura mayor. Salió desnuda a la intemperie.

Es bien cierto que La dueña del Hotel Poe es una novela diferente, difícil y en ocasiones algo confusa obligándome más de una vez a consultar la lista de nombres que confeccioné debido a las distintas voces narrativas que utiliza, pero a medida que avanzaba en la lectura me di cuenta de que ya no era necesario echar mano de mis notas y que cada vez me resultaba más adictiva e interesante. Me ha hecho meditar mucho sobre la difícil tarea en la que se embarca un escritor mientras se enfrenta a la gestación de una novela, sus cambios de humor y las ganas de abandonarla cuando la inspiración se ve truncada.

La dueña del hotel Poe ha sido como el bloque de mármol al que le vas quitando lo que le “sobra” hasta dar con su “esencia”. Me siento muy afortunada de haberla encontrado y haber disfrutado tanto con esta novela atípica y a la vez tan constructiva.

El problema de estar bien y de sentirme bien es que quiero leer todos los libros, incluso los que ya he leído, y quiero correr todas las aventuras, incluso las que sé que me sería imposible correr, como la de leer todos los libros, por ejemplo, los llevaría en barco en un viaje tan largo como la lectura sin fin requiriera y, al regresar, a donde fuera que regresara, los comentaría uno tras otro, regresaría sabia y contenta, cargada de un tesoro, y me sentaría a escribir, cuando un escritor tiene algo que dar, debe encontrar la manera de darlo.

Eris

Anuncios

3 pensamientos en “La dueña del Hotel Poe…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s