Reseñando El jilguero…

… de Donna Tartt.

Con motivo de la publicación en mayo de este año de la edición de bolsillo de El jilguero de Donna Tartt, premio Pulitzer 2014,me ha parecido oportuno traeros hasta aquí lo que supuso la lectura de uno de los libros más vendidos en todo el mundo.Ahora, por fin, podrás disfrutar de sus más de 1100 páginas en un formato tan asequible como manejable, todo ello si la vista te lo permite ya que, yo al menos, tengo mis reticencias hacia algunas ediciones de bolsillo en las que la letra resulta tan minúscula que sólo consigue agobiarme al ver la pequeña cantidad de páginas que he leído cada día.

Es curiosa la sensación que produjo ese pequeño jilguero que se deja ver en la portada una vez cerrada la novela… Cómo algo tan pequeño puede volar a lo largo de este enorme volumen manteniéndote pendiente de ese vuelo hasta el final de la novela.

Donna Tartt, es una autora que nos ofrece novelas realmente meditadas, con un libro por década, sería condenada al olvido sino fuera porque lo que escribe es de una calidad fantástica. Así empieza esta historia…

“Me encontraba aún en Amsterdam cuando soñé con mi madre por primera vez en mucho tiempo. Llevaba más de una semana encerrado en el hotel, temeroso de telefonear a alguien o salir de la habitación, y el corazón se me desbocaba al oír hasta el ruido más inocente: el timbre del ascensor, el traqueteo del carrito del minibar, incluso las campanas de las iglesias dando las horas, de Westertoren, Krijtberg, una nota sombría en el tañido, una sensación de fatalidad propia de un cuento de hadas. De día, sentado a los pies de la cama, me esforzaba por descrifrar las noticias de la televisión holandesa, y cuando desistía, me quedaba junto a la ventana mirando el canal envuelto en mi abrigo de pelo de camello, pues me había marchado de Nueva York de manera precipitada y la ropa que me había traído no abrigaba lo suficiente, ni siquiera dentro de la habitación.”

Es Navidad y Theo Decker fuma sin parar,bebe vodka y, muerto de miedo en la habitación de un hotel, recuerda cómo empezó todo.Cuando con 13 años, estando con su madre en Metropolitan Museum de Nueva York, una bomba hace que quede huérfano y el destino le pone en sus manos un cuadro del que no se podrá despegar jamás.

En una entrevista a la autora que escuché recientemente en la radio, Donna Tartt nos decía que Theo roba el cuadro “por accidente” y que la historia nos cuenta como él lo mantiene en secreto durante varios años y cómo el cuadro se convierte en una influencia negativa en su vida, en una fuerza oscura y destructiva. Este secreto está presente en toda la novela,es la clave de la historia,un secreto que le acompaña desde que es un niño y que tiene que seguir oculto a toda costa. Su vida sigue adelante y, a pesar de que en algunos momentos te dará la sensación de que el libro se hace pesado, rápidamente llegará otro acontecimiento importante en la vida de nuestro protagonista que hará que retomes el interés por la historia.

Es difícil para algunos lectores lanzarse a leer algo de lo que la gente no para de hablar y menos con tal cantidad de páginas, ya que puede llegar un momento de saturación, de escuchar, ver y leer que es perfecto, que ya se descarta. Yo me encuentro entre ese tipo de lector, sin embargo, con El jilguero fue diferente, ya que no sé por qué, pero aún estando ya un poco cansada de verlo por todas partes, una lectora americana de Goodreads me convenció al decir que una vez había terminada su lectura no pudo evitar leer de nuevo el primer capítulo para volver a sumergirse en el principio. Y me hice con él…

Si tuviera que catalogar la novela en algún género,me resultaría tremendamente difícil, ya que es una novela donde puedes encontrar una trama perfecta,en la que la tragedia y el humor van de la mano por una historia tierna,a veces incluso triste,con dosis de intriga,rozando incluso en ocasiones la suficiente acción como para mantenerte en vilo hasta el final. La confluencia de todos estos ingredientes acompañando a unos personajes perfilados con esmero y una prosa pausada hacen que el viaje por la vida de Theo sea inolvidable. Como bien nos cuenta su editora, opinión con la que estoy tremendamente de acuerdo, “se trata de una trama que me recordaba los episodios de la famosa serie de televisión Breaking Bad, y un estilo que me devolvía a la mejor literatura del siglo XIX.”

No quiero finalizar esta reseña sin comentaros la anécdota que curiosamente envuelve a este cuadro. El jilguero,en 1654, fue víctima de una explosión en la que el pintor de la misma, Carel Fabritius, falleció,y del que sólo se conservan poco más de una decena de obras. En la novela de Donna Tartt, El jilguero vuelve a ser víctima de una explosión, sin embargo la autora sostiene que no sabía nada de que el autor del cuadro había muerto en una deflagración junto con todas sus obras.Quizá podamos pensar que sea astucia por su parte aunque, una vez leída, no me ha importado… Sin duda una obra en la que merece la pena que os adentréis.

Sinopsis

Al empezar El jilguero vamos enfocando una habitación de hotel en Amsterdam. Theo Decker lleva más de una semana encerrado entre esas cuatro paredes, fumando sin parar, bebiendo vodka y masticando miedo. Es un hombre joven, pero su historia es larga y ni él sabe muy bien por qué ha llegado hasta aquí.

¿Cómo empezó todo? Con una explosión en el Metropolitan Museum hace unos diez años y la imagen de un jilguero de plumas doradas, un cuadro espléndido del siglo XVII que desapareció entre el polvo y los cascotes. Quien se lo llevó fue el mismo Theo, un chiquillo entonces, que de pronto se quedó huérfano de madre y se dedicó a desgastar su vida: las drogas lo arañaron, la indiferencia del padre lo cegó y sus amistades le condujeron a la delincuencia. Su historia tuvo la ocasión de llegar a su final, en el desierto de Nevada, pero no. Al cabo de un tiempo, otra vez las calles de Manhattan, una pequeña tienda de anticuario y un bulto sospechoso que va pasando de mano en mano hasta llegar a Holanda.

La autora

Donna Tartt nació en 1963 en Greenwood,Mississippi, y se educó en el Benington College y la Universidad de Mississippi. Voraz lectora, domina el latín, el griego y el francés. Puede citar de memoria a Santo Tomás, Platón, Buda, Dante, Proust, Poe, Salinger y a su mayor ídolo, T. S. Eliot.

En 1992 se dio a conocer con El secreto,unánimemente celebrada por la crítica, a la que siguieron Un juego de niños (2002) y la aclamada El jilguero,ganadora del Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro en 2013 ydel Premio Pulitzer a la mejor obra de ficción en 2014.​ Ha Escrito, además, cuatro historias cortas y tres obras no ficcionales.

Para más información de la novela pincha aquí.

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40 pensamientos en “Reseñando El jilguero…

  1. Pues te quieres creer que ayer lo tuve en la mano y lo solté de nuevo en la estantería? Veo el grosor y me echa para atrás y mira que lo compré con ilusión. A ver cuando me animo.En cualquier caso, después de los exámenes 🙂

    Bs.

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  2. Me sigue echando para atrás la cantidad de páginas de esta novela, y es que estoy en modo lecturas ligeras últimamente. Pero una de mis hermanas sé que quería leerla, así que se lo voy a regalar en bolsillo.

    bsos!

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  3. La verdad es que tengo muchísimas ganas de leerlo aunque tengo un pequeño problema, me lo compré en inglés! JAJAJA, lo empezaré en esta versión y si veo que voy totalmente perdido (además de ser muy extenso) me pasaré a la versión española. Saludos 😀

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